Martín Santomé: El hombre que se olvido de vivir
“A veces la rutina no mata por aburrimiento, sino por costumbre. Martín Santomé lo sabe, ha hecho del orden su forma de sobrevivir.”
¿Quién es Martin Santomé?
Martín Santomé, protagonista de La tregua, es un hombre que vive atrapado en la monotonía agobiante de una oficina, donde cada expediente y cada hora muestra una vida aburrida y sin sentido. Es viudo, padre distante de tres hijos (Jaime, Estaban y Blanca) y un trabajador meticuloso que cumple con todo, menos consigo mismo. En su diario, esa voz seca y lúcida con la que Benedetti le da forma, se revela un ser cansado pero consciente, un hombre que ha dejado de ver el lado bueno de la vida.
Su existencia es simbolizado con un reloj que no marca emociones si no el tiempo que desea dejar para dejar esa vida tan mecánica. Todo cambia cuando aparece Laura Avellaneda, su compañera de trabajo, una mujer joven que no lo salva, "porque nadie salva a nadie", pero sí lo despierta del letargo. Con ella, Martín recuerda que aún puede emocionarse, reír y temer, de cierta forma le da un sentido a su vida. Esa breve historia de amor no es solo una relación, es una tregua entre el hastío y el vacío. Hecho que dejo profundamente marcado hasta el día de su muerte.
Punto de vista:
La tregua es mucho más que una historia de amor, es una representación de la soledad moderna, esa que se esconde detrás de los horarios, los sellos, las pantallas o los informes. Santomé encarna la angustia existencialista de quien vive correctamente pero siente que su vida no tiene un “para qué”. Su historia nos recuerda que la felicidad no siempre llega para quedarse, a veces solo pasa de visita, y eso basta para darle sentido a todo lo anterior.

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